Publicado: 23 de Marzo de 2016 a las 09:50


La optometría infantil estudia previene y trata los problemas visuales en toda su amplitud. 

La detención temprana de algunas anomalías visuales es importante para prevenir futuros problemas visuales en edad temprana. 

Optometría Infantil

La optometría infantil o pediátrica no es un examen optométrico convencional, sino una evaluación del correcto desarrollo y funcionamiento del sistema visual en edades tempranas.

Aconsejamos un screening visual a los niños a los 3, 6 y 9 años, que son las edades más importantes en la formación de las habilidades visuales básicas, y que es cuando mejor se pueden detectar y tratar las deficiencias visuales por métodos compensatorios, mediante ejercicios específicos de Terapia Visual o mediante remisión a otros especialistas cuando el caso así lo aconseja.

Los padres desempeñan una labor muy importante en la prevención, ya que conviven diariamente con los niños y son quienes antes pueden observar ciertos comportamientos que denoten un posible problema visual, como que el niño presente escasa movilidad, que ladee la cabeza, que llore al taparle un ojo, que tuerza un ojo o que presente colores asimétricos en la pupila.

Al comenzar la edad escolar aumenta la exigencia visual de cerca (lectura, escritura, etc...) y pueden aparecer sintomatologías de problemas que pasaron desapercibidos con anterioridad. Algunos de estos síntomas pueden ser: que se acerque mucho al papel, que se frote los ojos, que frunza el ceño, que no le guste pintar, leer o escribir, que le cueste concentrarse, que confunda o invierta letras, que le moleste la luz, que necesite del dedo para leer, que mueva la cabeza al leer, que parpadee en exceso, que se canse fácilmente o que se muestre inquieto.

En muchas ocasiones la diferencia entre el éxito o el fracaso escolar puede deberse a problemas visuales no detectados en edades tempranas que impiden un correcto aprendizaje al dificultar la lectura, la escritura y la concentración.

Algunos de los síntomas que alertan de un problema de aprendizaje de origen visual son: problemas al aprender a leer o escribir, problemas de interpretación, problemas de lateralidad y discreccionalidad, problemas en la orientación espacial, problemas de atención, bajo rendimiento académico.