Publicado: 31 de Marzo de 2016 a las 10:28

Complicaciones Post-LASIK

El error de refracción (miopía, hipermetropía, astigmatismo) es causado por un globo ocular, córnea o cristalino formados de manera imperfecta. El LASIK emplea un láser ultravioleta para extraer con precisión el tejido corneal para corregir la forma para un mejor enfoque.

Durante la cirugía ocular LASIK se corta un colgajo de tejido corneal de la capa externa del globo ocular. Se levanta el colgajo para despejar el sitio y con el láser se corrige la forma del tejido corneal subyacente. Una vez que se ha corregido la forma, el cirujano coloca el colgajo en la posición original y lo fija. En definitiva, se trata de un esculpido de la córnea para corregir el defecto refractivo.

Cuando, pasado un tiempo, el ojo sigue evolucionando, pueden volver a aparecer defectos refractivos, con la problemática asociada de que ahora la córnea ya no es uniforme, porque ha sido tallada. Esto provoca no sólo la vuelta de la miopía o la hipermetropía, sino aberraciones en la visión debidas a que el tallado de la córnea ya no es el adecuado. Para volver a corregir estos problemas, ya no podemos utilizar las gafas, ya que éstas no van a poder corregir las aberraciones que se generan en la retina.

En estos casos las lentes permeables a los gases, gracias a que mantienen su forma estable al ponerlas en los ojos, pueden aportar una mejor calidad óptica puesto que son capaces de compensar totalmente la irregularidad corneal y por tanto el astigmatismo irregular.

Las lentes se diseñan totalmente a medida para cada caso individual. La topografía corneal es de gran ayuda para diseñar las lentes.