Queratoconos

Para que la imagen se enfoque correctamente en el fondo del ojo, la córnea ha de tener una forma regular. En algunos ojos la córnea es demasiado laxa y comienza lentamente a cambiar de forma, apuntando hacia adelante y adquiriendo la forma de un cono.

El queratocono es una enfermedad que afecta a ambos ojos aunque de manera asimétrica, y presenta una progresión a lo largo del tiempo difícil de pronosticar cuándo se estabilizará.

El defecto que produce el queratocono es equivalente a un aumento de la miopía con astigmatismo irregular, ya que el vértice del cono no coincide con el centro de la córnea provocando que ésta vaya perdiendo su forma regular.

En el queratocono inicial, este astigmatismo irregular es leve, y se puede compensar con gafas de astigmatismo y miopía. Conforme avanza, las gafas ya no consiguen ofrecer una imagen nítida.

Además de empeorar la visión, a medida que el queratocono avanza, el cono crece y la película lagrimal no lo cubre adecuadamente quedando seco en el vértice. La película lagrimal hace de lubricante entre la córnea y el párpado al cerrar los ojos. Al quedar seco, el vértice del queratocono se rozará e irritará con el interior del párpado. Esto provoca molestias, ojo rojo, dolor, e incluso puede aparecer una úlcera en este vértice.

Y cuando el queratocono está muy avanzado, ese vértice, que también supone un adelgazamiento del espesor corneal, puede llegar incluso a romperse.

Para detectar el queratoconos se utiliza la topografía corneal. Aunque el queratoconos no se haya desarrollado todavía y no presente síntomas perceptibles, el topógrafo corneal es capaz de mostrar si la estructura de la córnea va a desarrollar queratocono.

El queratocono es una enfermedad de la que se desconocen las causas así como su curación. No obstante se puede tratar de mejorar la visión y controlar su desarrollo. Esto se consigue de distintas formas en función del desarrollo del queratocono.

Actualmente existen diferentes geometrías de lentes de contacto especiales para queratocono Rígidas Gas permeables, corneales y esclerales o semiesclerales, asféricas o tóricas, que se adaptan a estas córneas irregulares y que en un gran porcentaje de casoso proporcionan una corrección refractiva y una agudeza visual al paciente de queratocono que no se conseguiría en ningun caso con la gafa o con las lentes blandas o RGP estandar.

Estas nuevas lentes RGP tambien se pueden utilizar tambien en aquellos queratocos que han sido tratados para frenar su evolución mediante la colocación de unos Intacs o anillos intraestromales, y que posteriormente podemos adaptar éstas lentes para mejorar su visión.

Publicado: 31 de Marzo de 2016 a las 10:24